Clysa

#EnLaCocinaCon María Colmenero, arquitecta y madre de familia

¿Alguna vez te has preguntado cómo es la cocina de una arquitecta?

Adéntrate con nosotros en la vivienda de María Colmenero y disfruta de un recorrido por la cocina de una mujer emprendedora que es madre, arquitecta, y gran amiga de nuestro equipo.

Su cocina cuenta con una gran peculiaridad: su generosa amplitud y conexión con el resto de estancias.

La arquitecta tenía claro que estas características debían estar presentes en su proyecto más personal, y en colaboración con Clysa, las hizo realidad para poder disfrutar al máximo del día a día familiar en su propia hogar.

María, como arquitecta, ¿qué es lo que más valoras en el diseño de una cocina?

“Sin lugar a dudas, que su diseño satisfaga las necesidades de la familia que realiza el encargo y va a disfrutarla. Debemos tener en cuenta cuántos miembros son en la familia, cómo acostumbran a cocinar, cuál es el uso que van a hacer del espacio (comidas rápidas o todas las comidas, encuentros familiares, con amigos, etc.), cómo se conecta el espacio de la cocina con otras estancias, cuáles son sus gustos estéticos, qué tipo de luz natural recibe el espacio…”

Desde Clysa, no podríamos estar más de acuerdo con estas palabras. Y es que, una cocina debe adaptarse por completo a las personas que van a convivir en ella. Desde los aspectos prácticos y funcionales, hasta los gustos y estilos más personales.

Cada persona es diferente, por eso cada cocina debe ser única.

A la hora de aplicar esta teoría en un proyecto tan íntimo como tu propio hogar, ¿cuáles han sido los “imprescindibles” que debía cumplir tu cocina?

“Por un lado, tenía claro que mi cocina debía estar abierta por completo al comedor, para poder hacer un uso simultáneo de ambos espacios y aprovechar de manera óptima la entrada de luz natural.”

“En cuanto a la estética, debía seguir una línea acorde al espacio de salón-comedor al que se encuentra conectada. Es por ello que, con ayuda de Clysa, opté por equiparla con electrodomésticos integrados, muebles sin tiradores, modulaje de mobiliario ordenado, muebles cerrados que mantienen el orden y la limpieza… Incluso un mueble con cierre de persiana que permita tener la tostadora, cafetera y licuadora bien guardados, pero accesibles de forma rápida.”

“Por supuesto, una correcta extracción de humos, y a parte de una buena iluminación artificial directa, también una cuidada iluminación indirecta y cálida, para esos momentos de relax en los que no se precisa de luz intensa de trabajo.

Además, una zona de preparación sin muebles altos. Me gusta mucho la sensación que aporta de espacio despejado.”

Nos encanta cuando alguien sabe exactamente lo que quiere. Y gracias a la versatilidad y variedad de posibilidades del mobiliario de Cocinas Santos, dar forma a todas las peticiones de María Colmenero fue viable de una manera realmente exitosa.

¡Con un resultado exquisito!

Echando una mirada al pasado, ¿recuerdas cómo era la cocina con la que te criaste? ¿Ves muchas diferencias con la actual?

“La cocina en la que crecí era muy grande, contaba con una gran mesa central en la que disfrutábamos de casi todas las comidas familiares y con amigos, y en la que las sobremesas estaban siempre aseguradas.”

“Este es un recuerdo que he apreciado siempre, por ello he querido mantenerlo en mi casa actual, adaptándola al espacio del que dispongo ahora mismo”

Por último, a día de hoy, ¿qué es lo que más te gusta de tu cocina?

“Una pregunta muy sencilla. Sin duda alguna, su calidad y comodidad de uso.”

¡Objetivo cumplido!